Fantasía Económica



Decía Keynes que la irracionalidad de los mercados puede durar mas tiempo que tu capacidad de solvencia. Sin embargo y en ocasiones, pocas eso sí, los mercados actúan con racionalidad y es lo que está pasando con los rescates de Grecia y Portugal.

Estamos asistiendo a lo que se llama, “dar una patada hacia delante” al problema.

Ni Portugal ni mucho menos Grecia podrán hacer frente a sus compromisos con los mercados de capitales. Por lo tanto es del todo quijotesca la apuesta condenada al fracaso de partida de insuflar mas dinero a unas economías totalmente incapaces de hacer frente a sus pagos a medio y largo plazo, al menos mientras se mantengan las actuales exigencias de la UE.

Tomemos el ejemplo de la situación de Portugal.

La deuda del país vecino es de 162.000 millones de euros, lo que supone el 100% de su PIB, sin tener en cuenta otros 80.000 millones de euros correspondientes a las zonas autónomas de Madeira y Azores.

De otro lado tenemos un crecimiento negativo estimado para 2011, según FMI, del menos 1,4%, a lo que hay que añadir un tipo de interés “preferencial” exigido por el propio FMI y UE en los 78.000 millones del rescate, situado en la banda del 4,25% al 6%, lejos sin embargo de los 8% y 8,65% como tipos de interés de la deuda en manos de los inversores privados.

“Las autoridades portuguesas se comprometen no obstante a alentar a los inversores privados a mantener sus posiciones sobre una base voluntaria”, es decir, tipos de interés mas altos.

Si a lo ya expuesto añadimos un compromiso impuesto desde la zona dura de la UE, de reducción del déficit del 9,1% al 3% en 2013, a dos años vista, se entenderá fácilmente que digamos sin temor a equivocarnos que nunca se ha visto tamaño disparate cuando se dice que los rescates servirán para alguna cosa mas, que para patear el problema hacia delante.

¿A qué niveles debería crecer en los próximos años la economía portuguesa para hacer frente a sus compromisos?.

Por encima del 5% y eso es una falacia.

Se nos ha dicho también, que los líderes europeos ofrecieron préstamos de emergencia a países en crisis, pero sólo a cambio de prometer que se iban a imponer "salvajes" programas de austeridad, basados principalmente en amplios recortes del gasto. De esta manera se nos quiso convencer de que así mejoraría la confianza y serían expansionarios, y se rechazaron las críticas sobre el dolor que crearían y el empeoramiento de la crisis en estos estados.

Pura fantasía económica.

Fantasía como la alentada por Alemania y el BCE, con la creencia de que recortar el gasto realmente va a crear puestos de trabajo, porque la austeridad fiscal aumentará la confianza del sector privado.

Las naciones deudoras con problemas en Europa están, como debíamos haber esperado, sufriendo un mayor retroceso económico gracias a estos programas de austeridad y la confianza se está hundiendo, en vez de aumentar.

Europa debe prepararse para algún tipo de reestructuración de deuda, que incluya una combinación de ayuda de las economías más fuertes y "recortes" a los acreedores privados, a la vez que un calendario de reducción de deuda que permita el crecimiento económico. El realismo, sin embargo, parece ser escaso.

Por eso somos muy críticos con la postura de Alemania, por sus exigencias draconianas a reducir el déficit en tiempo record en las economías periféricas de la UE, y en especial, con el Banco Central Europeo, quien no esta dispuesto a afrontar el fracaso de sus fantasías.

Esto puede sonar increíblemente estúpido, pero como decía Einstein, solo hay una cosa mas grande que el Universo, la estupidez humana.

Morella Consultores.