La destrucción del Estado del Bienestar



Las experiencias habidas en materia económica siguiendo los dictados de Milton Friedman tuvieron cierto éxito en los Estados Unidos de Reagan, en el Reino Unido de Tatcher y en el Chile de Pinochet allá por los ochenta del siglo pasado.

Hubieron muchos nuevos ricos y la riqueza afloraba. El coste social fue alto y los gobiernos posteriores tuvieron que pagar los platos rotos de la experiencia neoliberal. Crisis del Tequila, Corralito en Argentina….

La ideología ultra liberal ha fracasado como también lo hizo el comunismo real. Lo único que ha funcionado desde 1.929 es una cierta intervención del estado.

La socialdemocracia europea supo en el siglo pasado conjugar la libertad de empresa y de mercado con la seguridad que supone tener unos servicios públicos básicos (sanidad, enseñanza, cobertura de desempleo, planes de jubilación, etc ) en manos del estado. Es lo que llamamos Estado de Bienestar, inspirado en los tiempos en que Wily Brandt dirigía el SPD y los destinos de Alemania Occidental como canciller.

Pero los devoradores económicos volvieron por sus fueros y resultaron insaciables y, como los drogadictos cocainómanos, el dinero a su vez requería más dinero.

Así todo lo que se inyecte ahora será devorado y de poco va a servir un "acuerdo global" cuando este se espera por unos especuladores peligrosos, arropados en los paraísos fiscales.

Son incontrolables territorialmente y saben que los "ACUERDOS GLOBALES" son tomados a su vez por asistentes de grandes corporaciones económicas que operan a nivel mundial, llámese FMI, Banco Mundial etc.

Son los mismos que trasladan una empresa de un país a otro buscando los resultados inmediatos, grandes beneficios proporcionados en parte por los bajos costes laborales y por las subvenciones a fondo perdido que los gobiernos regionales otorgan para su mantenimiento a costa de los contribuyentes. Suma a todo lo anterior el "pacto" de precios entre homólogos, multinacionales de telefonía, energía, y el chantaje a los gobiernos para fijar tarifas.

Las corporaciones financieras y bancos están tan interrelacionados entre ellos y las grandes corporaciones que difícilmente pueden garantizar los necesarios equilibrios económicos.

Y mientras, asistimos impávidos a la destrucción del Estado del Bienestar. Se alzan no pocas voces de los grandes gurús y fundamentalistas neoliberales, aquellos que han llevado el sistema financiero global al caos, para decirnos que el Estado del Bienestar está en peligro.

Y así llegamos al gran absurdo……

La gran paradoja a la que asistimos aturdidos los ciudadanos de a pie en España, es ver como nuestro presidente Sr. Zapatero juega el papel de apaciguador con sindicatos y otras fuerzas llamadas de izquierda en favor de la ideología neoliberal una vez mas.

Y lo decimos porque la pregunta que cabría hacerse es: ¿Sería capaz un gobierno neoliberal de desestimar las medidas que aplica ahora el gobierno del Sr. Zapatero?. Estamos seguro de que no.

La desprotección generaría una inmensa capa de desposeídos, capaces de engancharse a cualquier experimento revolucionario, además de generar otra masa de NO consumidores, con el consiguiente perjuicio para la economía global.

Afirman los fundamentalistas del mercado de que los planes de cobertura social tan intensamente abordada por nuestro gobierno, es no ya errónea en lo ideológico sino nefasta en lo económico, puesto que endeuda el país por los siglos de los siglos, amén. Y es cierto, así va a ser, pero lo pagarán los de siempre, no cabe duda.

En definitiva, que los únicos planes que dejarán todo como estaba son los que propone el Sr. Zapatero.

Esperemos con “esperanza” no obstante, que el esfuerzo conciba nuevas infraestructuras que generen empleo y modernicen el país adelantando los posibles incrementos de bonanza económica a años vista y empeñando los esfuerzos en sustituir productos energéticos importados por propios y que al mismo tiempo utilice nuevos materiales y nuevas tecnologías para no caer de nuevo en errores del pasado.

Los economistas neoliberales han fracasado y han demostrado que sus teorías son ficticias y no tienen nada que ver con la realidad.

Morella Consultores.