LA GUERRA DE LOS MUNDOS



En diversos artículos hemos venido diciendo que lo que subyace en el fondo de esta crisis, es la hegemonía de la moneda mundial y con ella naturalmente la preeminencia del poder mundial.

Hasta la entrada y posterior puesta en circulación del euro, el dólar estadounidense no había tenido rival alguno desde el final de la segunda guerra mundial.

Sin embargo este aparente “entente” entre ambas monedas, se acaba de inmediato cuando las dificultades sobre la economía occidental se hicieron patentes.

Las dificultades que enfrenta la economía USA lleva a Standard & Poor's a rebajar la calificación de su deuda un escalón situándola en AA+.

Los países de la OPEP y los Brics con China a la cabeza, dejan de ver a los T-Bonds de los EEUU como refugio seguro y las alarmas se disparan.

La FED sin margen de maniobra en los tipos, en un desesperado intento de reactivar la economía, acometerá un segundo Quantitative Easing durante 2011, sin que la estrategia del primer QE haya dado los resultados apetecibles.

Esto significa cuando ocurre que los inversores, giran su mirada hacia los estados de la Unión Europea, trasvasando su confianza y con ella sus inversiones hacia este lado del Atlántico.

El resultado fue una relajación en la presión sobre las deudas soberanas, especialmente de los países periféricos de la Zona Euro. Por ejemplo en España nunca llegamos a los 300 puntos básicos hasta Julio de 2011.

Pero las necesidades de lanzar un tercer QE en Estados Unidos, (algo que difícilmente se dará en año electoral por lo que supone de necesidad de acuerdo entre los dos grandes partidos), supone poner mas billetes en circulación y esto siempre es una amenaza de inflación, que en el caso de los EEUU, podría configurar el torbellino infernal de la recesión/depresión/inflación.

Para evitar esta situación, se pondrá en marcha un plan meticuloso, no olvidemos que estamos en año electoral, que afectará a los grandes equilibrios mundiales.

De una parte, las agencias de calificación y riesgo, los llamados “Doberman” de Wall Street, rebajarán las calificaciones de los países del Sur de la Zona Euro.

Y de la otra, se arrojarán unas cifras sobre la economía del gigante americano, en donde se puedan ver atisbos de recuperación, en pos de generar la necesaria confianza en la locomotora Norteamérica.

Sin embargo estas cifras que nos lanzan las diversas agencias federales sobre ciertos indicadores como el paro, no terminan de ser fiables ni para ellos mismos, y si bien la cifra oficial de desempleo es del 8,6%, otras hablan del 20% y hasta del 22,8%, ya que una vez que una persona cumple un año desempleada, el gobierno la excluye de las estadísticas aunque siga parada por entender que ésta ya no tiene “interés en trabajar”, esta entre otras estadísticas gubernamentales de dudosa credibilidad.

Lo que parece claro, es que una economía sin crédito, con una morosidad pública y privada que no deja de crecer y una política monetaria exhausta difícilmente puede crear empleo, sea esta Europea, Norteamérica o de Júpiter.

En cualquier caso, la ofensiva coordinada tiene su efecto inmediato, y rápidamente vemos como el euro se devalúa frente al dólar, y las primas de riesgo se disparan nuevamente.

En el fondo, lo que ocurre es una guerra por los activos de los países con recursos líquidos, como solución a la crisis bancaria que arrastra cada una de las dos grandes zonas, incapaces de poner en valor los activos de sus entidades financieras y prepararlas para el mayor acontecimiento, la desaparición de los “activos fantasmas”, léase, bonos de algunos estados de la Zona Euro, Japón, y USA, que nunca serán honrados.

Así a finales de éste año o principios de 2013, unos 30.000 millardos de dólares desaparecerán como proceso de fragmentación del mercado financiero mundial en tres grandes zonas monetarias cada vez más inconexas: Dólar, Euro y Yuan, poniendo de manifiesto una nueva realidad, la devaluación del dólar en no menos del 20%.

Si esto sucede y apostamos por éste escenario, la hiperinflación en los Estados Unidos estará servida.

Por lo que respecta a nuestro país, España tiene el mayor porcentaje de deuda “senior” bancaria (sin incluir los repos) con respecto al PIB de toda la zona euro, un 54%, por encima del 50% de Bélgica, del 44% de Holanda, del 43% del Reino Unido y del 38% de Irlanda.

En situaciones de desconfianza, un calendario de fuertes emisiones brutas a corto plazo hace más vulnerables a las entidades de crédito emisoras. En el caso irlandés, en septiembre de 2010 se concentraban buena parte de los vencimientos de la deuda “senior” bancaria. Asimismo, las dudas sobre la calidad de los activos bancarios también aumentan la vulnerabilidad del sistema bancario.

Por años, la deuda bancaria de los bancos españoles tiene los principales vencimientos en 2012.

Pero además, en el caso español, el sector bancario es el propietario mayoritario de la deuda pública española.

Por lo tanto la rebaja de una calificación soberana influye en los mercados financieros del país afectado y del resto de los países de la zona euro. La dirección y magnitud del efecto dependerá de dónde se origine la recalificación.

Por ejemplo, las rebajas de la deuda griega afectaron a toda la zona euro, elevando los diferenciales de los CDS y generando tensiones bursátiles, por lo que no es de extrañar, que los “doberman” vengan a visitarnos varias veces durante 2012.

Si esas “visitas” se prodigan como nos tememos, la desconfianza con respecto a la deuda pública española tendrá varios efectos sobre la banca:

En primer lugar, el aumento de los rendimientos de la deuda pública encarece la financiación de todos los agentes.
En segundo lugar, las políticas de austeridad fiscal aprobadas tienen un impacto recesivo a corto plazo, lo que afecta a la rentabilidad del negocio bancario.
Y, en tercer lugar, el precio de las acciones bancarias acaba reflejando las pérdidas potenciales del valor de mercado de la deuda pública y la propia incertidumbre económica.

En resumen, la espoleta bancaria española, puede activar el detonador de las deudas públicas europeas y estas activar la explosión de la bomba estadounidense.

Por una vez vamos a ser importantes, tanto que es posible que el BCE suavice ciertas posiciones, aunque las señales a los mercados sobre la banca de nuestro país, no sean las mas apetecibles.

En ésta guerra de los mundos, sólo nos cabe esperar que nos toque el papel de las bacterias…..

Morella Consultores.