PERDIENDO LA PACIENCIA CON GRECIA



La Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están perdiendo su paciencia con una Grecia cada vez más acosada y debilitada financieramente, a causa de las resistencias del Gobierno griego a aplicar con rapidez el amplio programa de reformas económicas y privatizaciones previstas.

La tres instituciones hicieron regresar ayer de Atenas a su equipo de expertos que analizaban la situación del país desde hace diez días para evacuar consultas, ante las reticencias del Gobierno griego a incluir en el programa económico que debe aprobar la semana próxima las medidas de ajuste que la Unión Europea (UE) y el FMI consideran imprescindibles, precisaron las citadas fuentes.
El sector público está sobredimensionado y representa el 45% de la economía griega, explicaron fuentes próximas a la negociación. «Existen multitud de empresas públicas en todos los sectores, hinchadas de personal por favores políticos y con unos salarios demasiado elevados, muy por encima de la media del sector privado», señalaron las citadas fuentes.

La elevadísima evasión fiscal es otro grave problema que no se está afrontando, según los expertos de la UE y del FMI. La tributación sobre los rendimientos del capital se limita al 10%, la mitad que en los principales países europeos, precisaron fuentes comunitarias. Además para cumplir el objetivo de reducción del déficit público en el 2011 son imprescindibles un aumento de la recaudación y un mayor recorte de los gastos públicos.

El anuncio del Gobierno griego de privatizar la empresa de apuestas deportivas, la lotería nacional y el organismo de carreras hípicas es considerado insuficiente por la UE y el FMI, que reclaman un programa más vasto de privatizaciones para aliviar las necesidades financieras y reducir su deuda pública, que supera los 328.000 millones de euros, más del 142% del producto interior bruto (PIB) nacional.

Los principales países de la zona euro han advertido ya a Atenas de que si quiere una ampliación de la ayuda financiera «deberá realizar más esfuerzos que hasta ahora».
La desconfianza internacional hacia Grecia se incrementó ayer al degradar la agencia de calificación Fitch la solvencia de la deuda en tres grados de golpe, dejándola en B+, equivalente a bono basura con «débil seguridad de reembolso» e incluso anticipando un aumento de la ayuda financiera de la UE y el FMI al país. Fitch advirtió en su nota que cualquier alargamiento de los vencimientos o cualquier reordenación blanda de la deuda será considerado como el equivalente a un cese de pagos e insolvencia.

El BCE consiguió ayer que los demás países europeos abandonaran la idea de aceptar una reordenación blanda de la deuda griega por las consecuencias negativas que tendría para la zona euro y aceptaran trabajar en la línea de lograr un compromiso de los bancos europeos de seguir comprando deuda griega una vez vencieran los títulos que actualmente poseen.

Y España…..?

Morella Consultores.