Portugal Nuevo Foco de Preocupación Para la Banca



Estamos totalmente de acuerdo con los analistas económicos, esos que nunca aciertan, al respecto de que las economía española y lusa poco tienen que ver al respecto de su peso específico dentro de la Unión.

Pese a haber más intereses aquí que en los dos países rescatados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Unión Europea, Grecia e Irlanda, la crisis económica y ahora política lusa apenas ha incrementado la presión de los mercados sobre España.

Es posible que los inversores hayan comenzado a diferenciar, finalmente, entre los países conocidos como periféricos y ya no ven, como hace unos meses, que un rescate de Portugal sea la antesala de una caída de España.

Esto se ha podido constatar en la prima de riesgo de nuestro país, este lunes se ha mantenido por debajo de los 200 puntos.

Sin embargo y a pesar de todo, la exposición de nuestra economía al mercado luso es mucho mayor que la que tuvimos en los casos de Grecia e Irlanda.

En el caso luso nuestra exposición ronda los 71.000 millones de Euros, de los cuales 5.000 corresponden directamente a la banca española y 44.000 a nuestras empresas privadas.

Pese a todo ello no se ha detectado miedo en los mercados de deuda al respecto de España, como lo demuestra la reciente subida del Ibex, y a pesar de la dimisión del primer ministro luso la situación no parece haber cambiado en exceso. ¿Habrán descontado ya los mercados esa situación?. Hay quién dice que sí.

Portugal no tiene un problema de solvencia sino económico apuntan, pero es muy probable que a medio plazo si tenga un problema de solvencia si no se toman medidas drásticas de inmediato. La economía lusa no puede hacer frente a los compromisos de deuda con tipos de interés tan elevados, ya que su economía será incapaz de generar los suficientes ingresos públicos, como para ajustar los gastos y devolver la deuda.

Dígase como se quiera, Portugal deberá ser rescatada, y esto queramos o no, tendrá consecuencias para nuestra ya maltrecha economía, pues de un lado habrá que llegar al fondo de los 700.000 millones, en donde nuestro país se dejará 83.000 millones entre contado y garantías, mas su exposición directa y los flecos, esos que harán que la banca tenga que dar una vuelta de tuerca mas en el análisis crediticio, pues no seamos ingenuos, la morosidad va a seguir creciendo.

Haremos bien entonces en no sacar pecho, tal y como vemos últimamente en algunos ministros del gobierno, y estar atentos a nuestras propias reformas internas.

Hoy mismo Moody’s, sabemos que es lo que es y que las agencias de calificación son lo que son, pero los mercados las siguen escuchando, ha puesto en calificación de bono basura a tres entidades españolas, Banco Pastor, Catalunya Caixa y Banco de Valencia, y otras nueve se sitúan a las puertas de esa calificación. Tan sólo BBVA, Santander y La Caixa no han sufrido variación alguna, pero las ha dejado en perspectiva negativa, lo que no deja de ser un factor de tensión sobre el sistema financiero y la honorabilidad de nuestra banca en los mercados de capitales.

En definitiva, hay que aceptar que no estamos en un proceso tan sólo de ajuste de la Cajas, sino en un proceso de reconversión financiera, pues tal y como venimos diciendo hace mucho tiempo, el problema no está sólo en las Cajas de Ahorro, sino también en la banca de índole regional.

Y es que señores, the party is over.

Morella Consultores.