Quo Vadis David Cameron



El intento de refundación de la Unión Europea en tiempo record, liderada por la canciller alemana y acompasada por Sarkozy, con la aceleración y el fortalecimiento de la integración presupuestaria y financiera y el esbozo de una integración fiscal, es uno de los elementos mas relevantes acontecidos en 2011.

Los gobiernos de la Eurozona, unos convencidos y otros persuadidos por la expectativa de los eurobonos, con Alemania en primer lugar, confirmaron su voluntad de ir hasta el final en este proceso, contrariamente a todos los discursos anglosajones y euro-escépticos que desde hace dos años predecían que Alemania abandonaría el Euro.

En cambio, la seguridad de que la “imposición voluntaria” de la quita del 50 % a los acreedores privados de Grecia sería una excepción, es una promesa que sólo compromete a los que la creen.

Promesa por otra parte liderada en exclusiva por el presidente francés Nicolás Sarkozy cuyos conciudadanos saben muy bien, después de cinco años de experiencia, que sus compromisos carecen de valor permanente y son siempre, en el mejor de los casos de naturaleza táctica.

La automarginación impuesta del Reino Unido en el seno de la Unión Europea confirma de manera evidente que la UE a partir de ahora dirige los asuntos europeos.

La incapacidad de David Cameron para reunir aunque sea dos o tres de los “aliados tradicionales” del Reino Unido, y subordinados a Washington como la República Checa de Vaclav Klaus, los países bálticos y Suecia, ilustran el debilitamiento estructural de la diplomacia británica y la falta en general de confianza que existe en Europa sobre la capacidad del Reino Unido para superar la crisis.

Como Ángela Merkel acaba de recordar en el Bundestag, el camino de la UE es un trayecto largo, complejo y en ocasiones será hasta caótico, muy similar al camino recorrido desde los años 1950 para la integración europea.

Puede ser un camino que refuerce nuestro continente y hasta pueda colocar a la UE en el centro del mundo post crisis, pero la cuestión es si todo eso será a costa del sacrificio de algunos países llamados periféricos, como ya los han sido Irlanda, Portugal, Grecia, o como el nuestro.

También estará por ver si esa nueva realidad satisface a los “mercados”.

Aunque imaginamos que en cuanto vean que sus activos, dejan de ser activos-fantasmas y estos se hacen humo como en la actualidad, y los bancos y hedge funds dejan de quebrar, hasta puede que dejen de presionar para elevar las tasas sobre las deudas europeas.

Con esto además, se clarificará la situación de las agencias de crédito anglosajonas, en donde por fin podrían como debe ser en buena lógica, perder toda credibilidad si es que todavía les queda alguna.

El impacto que intentó David Cameron por orden de los financieros de la City, no olvidemos que el partido de los torys recibe nada menos que 14.3 millones de libras sólo de los hedge funds de Londres, puede terminar en una aceleración de la desarticulación del Reino Unido, pues además del enfrentamiento entre Liberales y Conservadores que inició la actitud de Cameron, esta marginación británica suscita una oposición feroz en Escocia y en el País de Gales cuyos dirigentes entienden que sus realidades económicas nada tienen que ver con la City, proclamando como en el caso de Escocia su voluntad pública de unirse al Euro cuando el proceso de independencia se ponga en marcha alrededor de
2014.

Lo insólito de todo este proceso, es que la automarginación del Reino Unido, ha dado finalmente luz verde a un proceso larvado por años en el seno de la UE, poner bajo control finalmente las prerrogativas insolidarias que mantenían los británicos desde su incorporación, especialmente la City que ha vivido bajo paraguas europeo “fuera de la ley”, durante todos estos años.

Con 1,8 billones de £ de dinero público colocado en los bancos para evitar su hundimiento en 2008, los contribuyentes británicos son los que han pagado más caro el salvamento de sus establecimientos financieros.

David Cameron puede continuar excluyendo esta suma del cálculo de la deuda pública fingiendo que es una “inversión”, cuando a estas alturas el mundo entero sabe que los bancos de la City no se recuperarán de la crisis, sobre todo desde su intensificación en el segundo semestre de 2011.

Gracias a David Cameron y a la City, el Reino Unido está aislado sin nadie para ayudarle en Estados Unidos y ahora tampoco en Europa.

Bye Bye UK.

Morella Consultores.